Nunca tarde tanto para hacer algo, como para ordenar un cajón: algo simple, sencillo, fácil de hacer,,, pero NO....
Los primeros pasos son vaciarlo, ahí entramos en la primer etapa de la lentitud, porque a medida que sacamos las cosas vamos evaluando para que guardamos esto, para que sirve lo otro, porque no tiramos eso, y lo peor es cuando encontramos eso que no encontramos cuando lo necesitabamos.
Después viene la etapa de limpiar el cajón, seria la mas rápida, pero dejamos un tendal de cosas desparramadas por todos lados que el limpiar empieza en el cajón y termina en la alfombra, la mesa y las manos.....
Estos procesos ya han superado la semana de duración y falta ordenar y guardar o guardar y ordenar..
De a poco y ubicando minusiosamente cada objeto dentro del cajón, nos vamos dando cuenta que tan ordenado, el espacio no alcanza y debemos empezar a apilar otra vez o a tirar mas cosas, jugamos al tetris con las cosas del cajón como si fueran a desaparecer cuando las alineemos, pero NO.
Se esta terminando y quedan pocas cosas, tratamos de que las que mas usamos queden a mano pero a veces se hace imposible; ya falta menos y cuando estamos por terminar, no dimos cuenta que las cosas que sobran de ese cajón se tienen que organizar en los otros dos cajones de abajo y volvemos a empezar.
por mas que trate uno de acomodar cada vez que usa algo del cajón, es fija que una vez por año este proceso se tiene que repetir.
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1 comentario:
que mas me cuesta es decidir QUE tirar.
ahi empiezan las dudas: si no lo uso nunca, lo tiro. pero... si lo llego a necesitar? o ese regalito que la verdad tiene mucho de afectivo pero ya esta medio arruinado, lleno de tierra, que hago? si lo tiro me siento mal, pero ahi guradado tampoco tiene razon de ser.
que intringulis, por eso nunca los ordeno, jajaja.
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